domingo, 22 de diciembre de 2013

La fauna de la cueva de La Pileta en Benaoján. Provincia de Málaga ( y II )

FOTO: MANUEL WALLACE. Entrada

En la fotografía de arriba, la entrada que se abrió para facilitar el acceso de las visitas turísticas a la cueva. En la década de los años 70 del pasado siglo se publica el trabajo "Resultados faunísticos de la campaña Serranía de Ronda 70" cuyo autor es Carlos Ribera Almerje. En el mes de Julio de 1970 un grupo del E.R.E de Cataluña había organizado una campaña espeleológica en la Serranía de Ronda, concretamente en su zona Suroeste, cuyo objetivo principal era la captura de fauna cavernícola; la campaña duró 20 días y aunque no se visitó la cueva de La Pileta sí se hace mención a los coleópteros de esta cavidad como el Trechus breuili y el Antisphodrus lederi. Posteriormente, en los primeros años de la década de los setenta, se llevó a cabo por nuestro compañero Joaquín Guijarro Arcas del Grupo de Espelólogos Granadinos un estudio sobre la presencia de parásitos en la sangre de los murciélagos, teniendo yo la oportunidad de acompañarlo en Abril de 1972 al sector de La Pileta conocido la sima de Las Grajas. El resultado de ese estudio lo desconozco.




Posteriormente, y en esta misma década de los años 70 y con motivo de la celebración del IV Campamento Nacional de Espeleología celebrado en la localidad vecina de Montejaque, se realizaron dos exploraciones biológicas en la cueva, cuyos resultados se publicaron en el año 1974 por el Servicio de Publicaciones de la Excelentísima Diputación Provincial de Málaga en la memoria titulada Operación España 71. Durante este encuentro tuve la oportunidad de conocer personalmente a Ives Tupinier,  Jefe del Servicio de Biología Subterránea de la Universidad Claude Bernard en Lyon y conocida autoridad en el estudio de los Quirópteros; sin embargo, en la publicación sólo se recoge una breve nota sobre los Quirópteros del sistema Hundidero-Gato y ninguna reseña sobre los de La Pileta. El resultado de los trabajos biológicos efectuados en La Pileta fue la recolección y clasificación de su fauna de invertebrados cavernícolas; sin embargo, la descripción de los mismos es muy superficial y en ningún caso aparece el nombre de las especies encontradas.


La captura de ejemplares durante el campamento se realizó en el sector de la sima de Las Grajas y en la Gran Sima; no hay constancia de que se recogieran ejemplares en sectores como las Galerías Bajas y la Galerías Turísticas por lo que el resultado del estudio fue forzosamente incompleto. Los resultados publicados fueron los siguientes:

SECTOR SIMA DE LAS GRAJAS.-  Las Grajas es el punto por el que se descubrió La Pileta; es un sector no incluido en las visitas turísticas. A partir del recorrido turístico se accede a él al principio del mismo desviándose para entrar en una galería que se abre a la derecha de éste; al final encontramos el llamado Balcón de Tomás. A partir de aquí hay que descender al fondo de la sima para iniciar el recorrido. Este sector se configura de salas conectadas por galerías de longitud bastante variable; la parte inicial está muy influenciada por las condiciones climáticas exteriores. La parte inicial del recorrido presenta un suelo conformado por conos de derrubios  cubiertos por una capa de murcielaguina y algunas de las salas tienen el suelo cubierto de una capa de arcilla y limo. En época de lluvias se inundan formándose pequeños lagos y "gours"; es un sector muy bien conservado por la ausencia de factores extraños al mismo como las visitas turísticas.

De acuerdo con lo publicado en las memorias en este sector se capturaron: 

1 ejemplar de anélido en el fondo de un "gour" al final de la sima.
1 ejemplar de arácnido y otro de colémbolo sobre restos de murcielaguina, a la izquierda de una sala grande (no se especifica cual)
1 ejemplar de colémbolo sobre un "gour" en una de las galerías del laberinto final de la sima.
1 ejemplar de tricóptero limnofilido en la pared de una de las galerías del laberinto.
1 ejemplar de coleóptero carábido al principio de la última galería
1 ejemplar de miriápodo quilópodo litobiomorfo, en la pared al final de la última galería
2 ejemplares de miriápodo quilópodo, diferentes al anterior, con 7 pares de patas

En este sector de la cueva, en esta memoria, se hace también referencia a la presencia en todas la galerías de un crustáceo isópodo del mismo género que uno capturado en el Sistema Hundidero-Gato, pero del que no se recogió ningún ejemplar debido a su escaso interés (?).


Sala de Lago de la Arcilla. Foto: Loreto Wallace

SECTOR GRAN SIMA.-  La Gran Sima se abre al final de la Galería Turística siendo su caída desde el balcón que existe sobre ella de 51 metros y la altura total desde el suelo hasta el techo de la sala que conforma de 70,60 metros. Es una sima que conozco bastante bien al haberla descendido tres veces en mi vida espelelógica. El fondo de la misma está ocupado por bloques cubiertos por arcilla y una capa de murcielaguina; en él podemos ver una gran estalagmita: el Árbol de Navidad. En ninguno de mis descensos he podido observar agua en el fondo de la misma. De acuerdo con lo publicado en las memorias del IV Campamento Nacional de Espeleología, en este sector se capturaron:

2 ejemplares de larvas de coleópteros. Son muy abundantes sobre la murcielaguina
1 ejemplar de arácnido, sobre las rocas del fondo
3 ejemplares de crustáceo isópodo oniscoide. Sobre  madera y cuerdas podridas
1 miriápodo diplópodo glomeris, junto a los isópodos.

En Octubre de 1976, con motivo de la celebración en Marbella (Málaga) del IV Congreso Nacional de Espeleología se presentaron dos ponencias sobre estudios de invertebrados cavernícolas: 1) Diplópodos cavernícolas del sur de España, por M.C Vicente y 2) Coleópteros Cavernícolas del Distrito Andaluz, siendo sus autores F. Español y O. Escolá; en ambos trabajos se hace referencia al estudio de fauna cavernícola recolectada en cuevas de Andalucía, como es el caso de La Pileta. En el primer caso se cita la presencia en esta cavidad del Glomeris (Stenopleuromeris) albida (Mauriés y Vicente) al que ya hemos hecho referencia aquí. En el segundo de los trabajos se cita la presencia, dentro de los Carabidae, del Trechus breuili Jeannel y del Cephalosphodrus ledereri Sahauf , también citados aquí.


También en este congreso se presentaría una ponencia bajo el título "Quirópteros cavernícolas del Suroeste de España", del que era su autor nuestro compañero Pedro Romero Zarco; en la misma se recogía el estudio de las poblaciones de murciélagos de cavidades situadas en las provincias del suroeste de la comunidad andaluza, entre ellas la de La Pileta. Este trabajo era el mejor realizado hasta esa fecha en Andalucía y, posiblemente, unos de los mejores hasta la fecha. Se publicaría en las actas del congreso de Marbella las cuales se publicarían varios años más tarde, concretamente en 1985. 

Según el autor del trabajo, la finalidad del estudio era "conseguir información sobre la biología, ecología y distribución geográfica de los murciélagos cavernícolas del suroeste de España, zona que para algunas especies puede considerarse como el límite sur de su área de distribución". Los datos que se presentaron en este trabajo habían sido conseguidos por el autor entre los años 1972 a 1976 en cavidades que había explorado incluso desde mediados los años sesenta; en cuanto al número de cuevas, destaca la de Málaga con nueve, seguida de Cádiz y Sevilla con seis cada una de ellas. En estas cavidades se tomaron datos sobre temperatura, humedad y altitud; igualmente se ofrecen datos sobre los ejemplares capturados como su peso, hibernación, madurez, reproducción, forma de captura y anillamiento. Finalmente se dan indicaciones sobre su conservación e identificación.


Murciélago en hibernación
Las especies observadas en La Pileta durante los años en que duró el trabajo de Pedro Romero Zarco fueron las siguientes:

1) Rhinolophus ferrumequinun  (Schreber, 1774). Murciélago grande de herradura. Este murciélago no suele formar grupos en las cavidades donde hiberna; es el rinolofo más grande de Europa. Puede refugiarse también en casas abandonadas y minas.
2) Rhinolophus euryale,  (Blasius, 1853). Murciélago mediterráneo de herradura. Tiene un tamaño mediano; en verano se refugia en cuevas y en invierno lo hace también en minas abandonadas.
3) Rhinolophus mehelyi (Matschie, 1901). Murciélago mediano de herradura. Se refugia en verano e invierno en cuevas y minas junto con otra especies; sus movimientos estacionales no son muy conocidos.
4) Myotis nattereri.  Murciélago de Natterer. Se encuentra incluso en ciudades; durante el invierno se refugia en cuevas, huecos de las rocas y minas. Puede llegar a refugiarse en troncos huecos.
5) Miniopterus schreibersi (Kuhl, 1819). Murciélago de cueva. Troglófilo; vive en hiberna en cavidades. La colonia más grande de esta especie en España se encuentra en la Cueva del Gato (Benaoján).
El murciélago de cueva y el mediterráneo son los más abundantes en la cueva de La Pileta; el primero la utiliza para hibernar y como paridera; el segundo sólo para hibernar.

En el número 10 de la revista de espeleología "Subterránea", se publicó un artículo titulado "Fauna terrestre de las cavidades andaluzas", firmado por Alberto Tinaut, Manuelo González Ríos y Antonio Robledo en el que se hace referencia a varios cavernícolas recolectados en La Pileta; en concreto se cita el miriápodo Glomeris albida y el Lithbius motasi. Igualmente se cita el Cryptops longicornis, especie muy interesante al ser el único escolopendromorfo troglobio de la península ibérica.

En la Revista Ibérica de Aracnología, en su número 21, se publicó un informe sobre el hallazgo de una nueva especie de pseudoescorpión en la cueva de La Pileta; este lleva por título: "Aportaciones al catálogo de los pseudoescorpiones de Andalucía (II ) (Arachnida, pseudoescorpiones, chthoniidae). Descripción de tres nuevas especies de Chthonius C.L. Koch 1843). 2012. Sus autores son Carabajal Márquez E., García Carrillo J. y Rodríguez Fernández F. Este estudio no sólo hace referencia al pseudoescorpión de La Pileta, ya que en él se describen tres nuevas especies hipogeas de pseudoescorpiones de Andalucía comparándolas con las más cercanas tanto geográfica como morfológicamente. También aparece en el "Boletín de la SEA (Sociedad Entomológica Aragonesa), ISSN 1134 -6094  Nº 48, 2011 pgs. 115-128: Descripción de 3 nuevas especies de "Chthonius", C.L. Koch 1843.

El ejemplar que se describe de la cueva de La Pileta es el pseudoescorpión Chthonius (Ephippiochthonius bullonorum  n. sp. dedicado a la familia Bullón por sus desvelos en la protección de la cavidad. " SERIE TÍPICA: Holotipo, hembra. Cueva de La Pileta. Benaoján, Málaga, España, 11/04/2006. P. Barranco y C. Ruiz-Portero, leg. (en la colección J. García). Paratipos, 3 hembras y 2 machos, misma localidad, fecha y colectores, en las colecciones E. Carvajal (un macho y una hembra) J. García ( un macho) y Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (dos hembras). En el informe aparecido en la SEA se dice literalmente que: "los ejemplares fueron recolectados en trampas de caída  con cebo y el ejemplar tipo aparece muy transparente y despigmentado; sin embargo fotografías tomadas por José Tomás Bullón Almagro con fecha 19/07/07, publicadas en la página web de La Pileta, Aguilera (2000), muestran un ejemplar vivo y de un color castaño rojizo. Troglomorfismo avanzado". 


FOTOS: JOSE TOMÁS BULLÓN
 










Esta información se recoge también en la página web de la cueva de La Pileta; en su actualización sobre los arácnidos de la cavidad, de fecha 31-12-2012, se hace referencia a ella y se citan las otras especies de arácnidos cuya fuente es el GIA (Grupo Ibérico de Aracnología). Las especies citadas son las sigjuientes:

* Tegenaria herculea (Fage, 1931)   
* Lessertia barbara (Simon, 1884)
* Amaurobius cerberus (Fage, 1931
*Dysdera bocirnis (Fage, 1931)
*Troglohyphantes furcifer (Simón, 1884)
*Metellina merianae (Scopoli, 1763)

Finalmente, decir que durante los años 2010, 2011 y 2012 he podido, gracias a la ayuda, amabilidad y colaboración de la familia Bullón, realizar junto con un equipo de colaboradores un estudio para elaborar un informe climático que nos dé una idea sobre la situación medioambiental de la cueva de La Pileta; este informe está ya a punto de ver la luz y será publicado en Internet. Durante el tiempo que han durado los trabajos hemos podido apreciar la presencia de miriápodos y coleópteros en la cueva, tanto en el sector de Las Grajas como en de las Galerías Bajas; igualmente se comprobó la presencia de un ejemplar de pseudoescorpión en una zona de las Galerías Turísticas. No se capturó ningún ejemplar por no ser objeto del trabajo que se estaba efectuando.


jueves, 19 de diciembre de 2013

La fauna de la cueva de La Pileta en Benaoján. Provincia de Málaga ( I )


INTRODUCCIÓN.-


La cueva de La Pileta es una conocida cavidad situada en el término municipal de Benaoján, pueblo situado cerca de Ronda y en la serranía de su mismo nombre; más concretamente, se localiza en el karst de Líbar, sierra que separa la provincia de Málaga de la de Cádiz. La boca, por la que se accede normalmente al interior de la misma para efectuar la visita, se abre a una altitud de 711 metros sobre el nivel del mar siendo las coordenadas de la misma las siguientes: 30S 0297275 UTM 4063225 o bien esta  36º 41.549 latitud norte y 5º 16.137 longitud oeste. El desarrollo total topográfico es de 2.300 metros.

Esta cavidad fue descubierta por José Bullón Lobato en 1905; él fue el primero en acceder al interior de la misma con la idea de conseguir guano de murciélago o murcielaguina para abonar sus campos. También fue el primero en descubrir las pinturas y grabados que hoy podemos contemplar. En 1909, un coronel británico que residía en Gibraltar, Willonghby Vernet, se encontraba recorriendo la Serranía de Ronda y por unos lugareños supo de la existencia de la misma; al visitarla quedó maravillado de lo que vio allí, dándola a conocer en un artículo que publicó en las páginas del Saturday Review, lo que atrajo la atención de prehistoriadores como Breuil y Hugo Obermaier. En la fotografía de abajo podemos ver la boca de la conocida como Sima de las Grajas; se trata de la entrada primitiva por donde se descubrió la cavidad y se accedió por primera vez a ella.





PREHISTORIADORES Y BIOESPELEÓLOGOS.-

La cueva de La Pileta ha atraído desde el principio para su estudio a los mejores prehistoriadores; esto ha sido así desde los tiempos de Breuil y Obermaier, a principios del siglo XX. Por eso no es raro que los primeros recolectores de fauna cavernícola en esta cavidad fueran precisamente ellos; en este sentido merece mencionarse las capturas de algunos invertebrados llevado a cabo por el abate Breuil a principios del pasado siglo y que fueron estudiados por el profesor Jeannel.

En los "Archivos de Zoología Experimental y General" de fecha 15 de Octubre de 1918, publicación fundada por Henri de Lacaze-Duthiers, bajo la dirección de G. Pruvot y E. Racovitza, en el Tomo número 57 fascículo número 3, podemos leer unos estudios sobre invertebrados cavernícolas, y que habían sido publicados en Bioespeleológica en su número 39, y de los que eran autores R. Jeannel y E. Racovitza; en esta publicación se enumeran las grutas de Andalucía visitadas desde 1913 a 1917 y se mencionan los cavernícolas recolectados en ella y en concreto en la cueva de La Pileta.

En esta publicación se recoge una nota firmada por Breuil que hace referencia a una segunda exploración efectuada en esta cavidad el 27 de Febrero de 1914; durante ella se recolectaron coleópteros, miriápodos y arácnidos; según Breuil se observaron algunos Sphodrinos que se encontraban debajo de las piedras al pié de la escalera de descenso en una zona más iluminada. Los Sphodrinos son unos coleópteros carábidos que se encuentran a caballo entre los pterostíquidos y los platínidos; según Achille Cásale ( Revisione de los Sphodrine, Coleóptero, Carabidae, Sphodrini, 1988), son representantes de la subtribu Sphodrinae y presentan una gran diversidad y complejidad taxonómica.

Breuil comenta que en la base de los pozos, entre los conos de derrubio, ha podido coger después de una búsqueda prolongada un ejemplar de Trechus breuili; dice también que la sala arcillosa situada al fondo en la que en 1912 había localizado el Trechus y recolectado un ejemplar de Ceuthosphodrus ledereri ( también en otras publicaciones aparece como Ceuthosphodrus lederi), que esa sala estaba en Febrero de 1914 ocupada por un lago. Aunque Breuil no dice el lugar de la cavidad, por los datos que da creo que se refiere al sector de la cueva conocido como la sima de Las Grajas y en concreto en dos lugares: el cono de derrubios situado al fondo de esta sima y el Lago de Arcilla, donde yo he podido comprobar la presencia de coleópteros aunque no puedo precisar más al no haber procedido a la captura de ninguno de ellos.






En Miscelánea Zoológica, publicación editada por el Museo de Zoología de Barcelona bajo los auspicios del Instituto Municipal de Ciencias Naturales perteneciente al Excmo. Ayuntamiento de esta ciudad, en el volumen IV, en su fascículo I (año 1977), aparece un trabajo con el título "Diplópodos cavernícolas nuevos y poco conocidos de España recolectados por A. Lagar. Descripoción de tres géneros nuevos". Este trabajo está firmado por J.P Mauriés y M.C Vicente (Laboratorio de Zoología - Artrópodos del Museo Nacional de Historia Natural de París y Universidad Autónoma de Barcelona. Departamento de Zoología). Ángel Lagar, como responsable de la Sección de Investigaciones y Recuperaciones Espeleológicas (S.I.R.E) había entregado para su estudio los diplópodos que habían recolectado él y otros miembros de este grupo de espeleología en diferentes cavidades españolas, sobre todo en Cataluña; de entre todas las especies y subespecies recolectadas (26) ocho (8) eran nuevas para la ciencia. En este trabajo se describe una localizada en la cueva de La Pileta, el Glomeris (Stenopleuromeris) albida (Mauriés y Vicente, Recol.: A. Gil, 21-II-1970). Se trataba de un ejemplar macho, que tenía una longitud de 9mm, siendo su coloración blancuzca, sin trazos de pigmentos y las superficie de los terguitos (a partir del tercero) fina y densamente poblada.

Aunque en esta publicación no se citan por no ser diplópodos, también se han recolectado y clasificado tres especies de miriápodos quilópodos en La Pileta. Son estas:

1.- Lithobius andalusicus n. sp.: Especie descubierta en esta cavidad. Descripción Eugenio Ortiz, Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural., 66: 101-104, 1968.
2.- Meinertophilus superbus (Meinert 1870). Recol.: H. Breuil, 15-IV-1912. Catalogado por H. Ribaut en 1915.
3.- Cryptops (Trigonocryptops) longicornis (Ribaut, 1915): Especie descubierta en esta cavidad. Recol.: H. Breuil, 15-IV-1912






Hacia mediados del siglo pasado, tenemos las campañas llevadas a cabo por J. Mateu y A. Cobos, miembros del Instituto de aclimatación de Almería, a los que acompañaron especialistas como Vandel, Coiffait, Negre y otros, que vinieron a Andalucía para estudiar la fauna cavernícola no sólo de La Pileta sino también también de otras cavidades. Mateu publica un trabajo bajo el título "Revisión de los Ceuthosphodrus cavernícolas de la Península Ibérica"; en este trabajo se hace una revisión de estos coleópteros. En concreto, y en relación a la cueva de La Pileta, cita al Ceuthosphodrus ledereri; según Mateu este coleóptero no sólo se encuentra en esta cavidad, citando su presencia en otras de la Serranía de Ronda como la sima de Las Palomas, la cueva de Juan Parra, la cueva del Rajete y otras. Según Mateu, la especie es bastante polimorfa y se suele localizar debajo de las piedras en los sitios húmedos y ricos en guano de murciélago y grajas.

lunes, 25 de noviembre de 2013

La Cueva de Ardales o de Doña Trinidad Grund. Datos para un estudio de su ecosistema ( y III )


En la foto de arriba podemos ver la portada de la guía arqueológica publicada en el año 1997 con motivo del 175 aniversario del descubrimiento de la cueva  (1821-1996), editada por el Museo Municipal del Ayuntamiento de Ardales , siendo los autores de la misma Pedro Cantalejo Duarte, María del Mar Espejo y José Ramos.

Sobre Bioespeleología no son muchas las referencias que podemos encontrar en relación a la Cueva de Ardales; ello tiene su lógica pues esta cavidad ha atraído desde el momento de su descubrimiento la atención casi exclusivamente de arqueólogos y prehistoriadores; es una historia muy similar a la de la Cueva de La Pileta. Por eso no nos debe extrañar que los primeros recolectores, aunque  de manera indirecta, fueran esos mismos prehistoriadores. Ya muy posteriormente entrarían en liza los espeleólogos que con la ayuda de investigadores iniciaron el estudio de la fauna cavernícola de la Cueva de Ardales.

Durante el IV Congreso Nacional de Espeleología celebrado en Marbella (Málaga) en el mes de Octubre de 1976, se presentaron varias ponencias sobre fauna cavernícola recolectada en cavidades de Andalucía y más concretamente en la Cueva de Ardales; en la primera de ellas, presentada por M.C. Vicente del Departamento de Zoología de la Universidad de Barcelona y bajo el título "Diplópodos cavernícolas del sur de España", se hacía referencia a uno recolectado en esta cavidad. En la segunda ponencia, presentada por F. Español y O. Escolá, ambos del Museo de Zoología de Barcelona y bajo el título "Coleópteros cavernícolas del distrito andaluz: curculiónidos, estafilínidos y carábidos, se hace igualmente referencia a un estafilínido recolectado en la cueva de Doña Trinidad Grund. Finalmente, en una tercera ponencia presentada por Marina Blas bajo el título "Coleópteros cavernícolas del distrito andaluz (Catopidae), se hace referencia a un ejemplar de catópido recolectado también en esta cavidad. Los cavernícolas a los que se hace referencia son los siguientes:

1.- DIPLÓPODOS : Dalichoiulus typhlops, Ceuca, 1971. Según M.C. Vicente se trata de un cavernícola nuevo para la España peninsular pues sólo se conocía en las islas Canarias, encontrándose también en el Mediterráneo Oriental.

2.- COLEÓPTEROS: Familia Staphylinidae (Estafilínidos): Medon dilatum ssp. baeticum Jeannel. Leg. José Enrique Sánchez Pérez (GES de Málaga). Según F. Español y O. Escolá, dentro del género Medon encontramos esta raza descubierta en la Cueva de Ardales.

3.-  COLEÓPTEROS: Familia Catopidae (Catópidos): Speonemadus bolivari (Jeannel) 1922. Leg. José Enrique Sánchez Pérez Su presencia se ha señalado también en otras cavidades de la Serranía de Ronda. El ejemplar de la Cueva de Ardales, estudiado por Marina Blas es descrito como "Cavernícola con una clara adaptación al medio subterráneo, de cuerpo grácil, antenas y patas muy largas y finas, tegumento despigmentado, órganos sensoriales muy desarrollados, ojos aparentes aunque en algunos caso no funcionales por falta de pigmento. Todavía alados, lo que constituye un caso frecuente en los cavernícolas recientes. Troglobio.

Posteriormente en 1977, en el Sexto Simposium de Espeleología celebrado en Tarrasa Marina Blas presenta una ponencia titulada " Contribución al conocimiento de los Anemodinae de la Península Ibérica (Col. Catopidae) en la que hace referencia al ejemplar de Speonemadus bolivari recolectado en la cueva de Doña Trinidad y a otro ejemplar recolectado en la Cueva del Rajete (Serranía de Ronda) por Mateu y A. Cobos.

Durante mi visita a la Cueva de Ardales en el año 1982 pude recolectar dos ejemplares de coleópteros, un catópido y un estafilínido, que resultaron ser de las especies a las que hemos hecho referencia antes; el estafilínido fue capturado en la Sala del Saco, muy próxima a la entrada y situada a un nivel más bajo que esta.

No podría situar en la topografía el lugar de captura del ejemplar de catópido, aunque recuerdo que fue en una sala pequeña a la que se accede a partir de la galería donde se encuentra la subida a la Galería del Arquero; el acceso a esta sala es un corto laminador y el suelo de la misma se encuentra cubierto de arena. En esta sala pude observar un curioso fenómeno: si reducía la iluminación al mínimo o la suprimía totalmente, al poco tiempo surgían de la arena como si brotaran de ella una gran cantidad de estos cavernícolas; al encender la misma o aumentar su intensidad, rápidamente se escondían en la arena. En un momento determinado llegué a contar más de 15 de estos coleópteros.




                                           



                                                  
En las dos fotos de arriba podemos ver: en la primera el Medon dilatum ssp. baeticum. Jeannel.  En la segunda el Speonemadus bolivari, Jeannel.

Para terminar: la Cueva de Ardales o de Doña Trinidad Grund creo firmemente que presenta para el bioespeleólogo un notable interés; no se ha hecho ningún estudio en profundidad de su fauna cavernícola que me parece que es a todas luces muy interesante. Por otro lado, la actuación que se ha hecho en ella, podría alterar el hábitat de esos cavernícolas por lo que sería muy importante llevar a cabo ese estudio.


(*) Arriba de estas líneas, programa de la jornada científica celebrada en el Centro Cultural de Ardales el día 23 de Febrero de este año.

NOTA: Poco después de publicar esta entrada me escribió nuestro compañero Toni Pérez del GEV de Villacarrillo para comentarme la presencia de otro invertebrado cavernícola en esta cavidad. Se trata del Trichoniscus gordoni Vandel, 1955, un isópodo Oniscidea, del que yo no tenía noticia. Por otro lado también me comentó que en relación al estafilínido se ha realizado una revisión a la que yo no he hecho referencia por desconocerla. Con mucho gusto voy a proceder a ello: "  ASSING, v. 2006   A revisión of Western Paleartic Medon: the Species of the Atlantics Islands, the Western Mediterranean and Europe, except for the for the southeast ( Insecta: Coleóptera: Staphylinidae: Paederinae) Bonner Zoologische Beiträge, 54: 25-95".  Según me comenta Toni Pérez, en esta publicación se dice que el estafilínido que se describió por parte de Jeannel y Jarrige en 1949 es una sinonimia menor de Medon dilatus cephalus Koch 1938.


lunes, 18 de noviembre de 2013

La Cueva de Ardales o de Doña Trinidad Grund. Datos para un estudio de su ecosistema ( II )

Después de mi primera visita en Mayo de 1971 no volví a la cueva de Doña Trinidad Grund o de Ardales hasta el mes de Noviembre de 1973; fue precisamente en esta ocasión cuando tomé los datos climáticos que voy a exponer a continuación. Posteriormente volvería en el Otoño de 1982 durante la campaña de limpieza y adecuación  de la cavidad para las visitas, pero en esta ocasión me centré sobre todo en el tema bioespeleológico, tomando algunos datos climáticos que por desgracia se han perdido. Durante el Tercer Encuentro de Espeleólogos Veteranos celebrado a finales de Febrero de 2003 tuve la ocasión de charlar con Pedro Cantalejo Duarte, al que expuse mi deseo de presentar un anteproyecto para el estudio del ecosistema de la cueva; pero esto no fue posible pues según me comentó él, el C.S.I.C (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) ya tenía aprobado el proyecto para monitorizar la cavidad y hacer un seguimiento de los principales parámetros climáticos con vistas a una mejor conservación. Tengo que decir que a día de hoy no he tenido la oportunidad de conocer el resultado de este seguimiento; no sé si se ha publicado algo sobre el particular, pero yo no lo conozco en el caso de que así sea.

De acuerdo con el estudio realizado por Juan José Durán Valsero: "Cueva de Ardales (Málaga). Geocronología evolutiva y cambios climáticos en el Pleistoceno Superior y Holoceno.", la cavidad se desarrolla en materiales triásicos carbonatados, siendo la composición de las rocas mayoritariamente dolomítica o calizo-dolomítica; según este estudio se ha podido comprobar también que en algún punto ha disuelto el paquete carbonático llegando a encontrarse con materiales insolubles. A partir de aquí la evolución ha proseguido por vía mecánica.

Según este estudio, geomofológicamente podemos dividir la cavidad en tres zonas: las Galerías Bajas, las Galerías Altas y las Salas del Colapso, siendo las más antiguas las segundas y las más modernas las últimas. Por otro lado, y también atendiendo a este estudio, aunque la cavidad posee en la actualidad una sola boca, existen dos puntos en la cueva que nos indican la posible presencia de dos antiguas  boca o paleobocas, uno en las Galerías Altas y otro en la Galería del Lago.

En mi segunda visita a la Cueva de Ardales, en esa ocasión, me centré en conocer todas las galerías y salas de la cavidad (en 1971 no lo había hecho) y tomar unos datos climáticos referidos a las temperatura, humedad y presión y que paso a mostrar aquí:

1.- Exterior.-  Temperatura: 11.5º ; Humedad: 90.6% ; Presión: 720 mm
2.- Entrada.-   + 45 metros ; Temperatura: 16.5º ; Humedad: 96.9% ; Presión: 721 mm
3.- P. Topgr. 6.00 ; +65 metros ; Temperatura: 16º ; Humedad: 100% ; Presión: 721 mm
4.- P. Topgr. 4.00 ; +76 metros ; Temperatura: 17º ; Humedad: 96.9% ; Presión:721 mm
5.- P. Topgr. 7.00 ; +119 metros; Temperatura: 17º ; Humedad: 100% ; Presión: 720mm
6.- P. Topgr. 5.00 ; +122 metros; Temperatura: 16.5º ; Humedad: 96,8%; Pres.: 722mm

La temperatura del agua del gour sito a la entrada era de 16º.

Hasta la campaña de los años 80 del siglo pasado no se había realizado una topografía propiamente dicha, pues lo existente hasta esa fecha era más bien un croquis; aquí, a la izquierda, podemos ver la topografía realizada por el G.E.S de Málaga, donde podemos apreciar las salas y galerías de la cavidad, incluida la denominada Galería del Arquero descubierta por estas fechas. La cueva presenta unas salas y galerías que están situadas a, podemos decir, relativamente poca profundidad sobre la superficie del terreno; la roca es un buen aislante de la temperatura pero, no obstante, pensamos que esta poca profundidad debe influir en alguna de las zonas de la cavidad; cuando tomamos estos datos no se había instalado aún la puerta tipo acorazado que existe hoy día, por lo que los mismos se corresponden con esta situación. Al no conocer los datos que se estén midiendo hoy día por el C.S.I.C, no se puede saber en cuanto ha podido afectar al ecosistema esta situación.







Arriba podemos ver las gráficas correspondientes a la temperatura y humedad de la Cueva de Ardales. La temperatura en el exterior en esos momentos (10,30 de la mañana) era de 11,5º y la humedad del 90.6%; a 45 metros de la boca de entrada, en la gran sala situada al principio del recorrido, la temperatura ascendía a 16.5º y la humedad a 96.9%, hecho debido al propio equilibrio termodinámico del sistema. La temperatura más alta ( 17º ) la encontramos en la sala de El Camarín y la humedad más alta (100%) en la sala de El Lago y en la galería de El Calvario. Los datos de la humedad obtenidos en esta fecha son muy positivos, máxime si tenemos en cuenta que el Otoño de 1973 fue más seco de lo normal.

Los datos de temperatura obtenidos son los normales para las cavidades situadas en la provincia de Málaga a una altitud entre los 500 y los 700 metros y vienen a ser similares a los que hemos obtenido en nuestro trabajo de investigación de la Cueva de La Pileta,  y que en estos momentos está a punto de publicarse. Esta cueva es una cavidad situada en el término municipal de Benaoján (Serranía de Ronda-Málaga) y presenta también un yacimiento prehistórico y un conjunto de pinturas rupestres de extraordinaria importancia. De ahí la importancia del estudio y seguimiento de los parámetros que influyen en las condiciones medioambientales de estas cavidades.


( * ) Arriba, al principio, fotografía de la sala situada a la entrada de la Cueva de Ardales. Fotografía del autor del blog. Año 1982.







sábado, 9 de noviembre de 2013

La cueva de Ardales o de Doña Trinidad Grund. Datos para un estudio de su ecosistema ( I )



                           
                La cueva de Ardales (arriba, foto de la entrada habilitada para su acceso), más conocida antiguamente con el nombre de Doña Trinidad Grund, se encuentra situada a dos kilómetros del pueblo de Ardales (provincia de Málaga). Aunque sobre su descubrimiento no hay datos muy fidedignos, parece ser que un fuerte terremoto registrado allá por 1821 produjo el hundimiento del tapón de escombros que sellaba desde fines del Neolítico la entrada a la cueva. En un principio la relación de la cueva fue más estrecha con la villa de Carratraca, pueblo situado a muy pocos kilómetros de Ardales; esto fue así porque el primero tenía un balneario de aguas medicinales al que acudían gente de la sociedad acomodada de la época e incluso famosos. Gran mecenas del pueblo de Carratraca fue Doña Trinidad Grund, propietaria del balneario además del hotel del mismo y que acabaría comprando la cueva para incluirla como visita turística. La misma sería acondicionada con escaleras esculpidas en la roca y palometas para sostener las antorchas que servían para alumbrarla. Durante gran parte del siglo XX la cueva permaneció en el olvido, recibiendo esporádicas visitas y llegando su deterioro a ser muy visible; la vulnerabilidad de la cancela instalada se hizo evidente. Cuando en 1971 el autor de estas líneas la visitó por primera vez todavía existía esta cancela y para entrar en ella hubo que pedir la llave de la misma en el pueblo, realizándose la visita acompañado del policía municipal. No mucho tiempo después la cancela sería forzada permaneciendo abierta de manera permanente. Ya en los años 60 del pasado siglo llegó incluso a desaparecer como referencia bibliográfica.


Y esto sería así hasta los años 80 del siglo pasado, en concreto hasta 1981, cuando un equipo del G.E.S.M (Grupo de Exploraciones Subterráneas de Málaga) de la Sociedad Excursionista de Málaga compuesto por los espeleólogos Federico Ramírez Trillo, Pedro Cantalejo Duarte, José Luis Sanchidrián, Juan Antonio Molina, Antonio Vela y Jesús Corcelles Santiago (arriba en la foto) se involucraron en un proyecto de estudio de la cueva con vistas a su recuperación y posterior protección. A dicho equipo se unirían posteriormente el espeleólogo Manuel Cisneros Macho, el geólogo Juan José Durán Valsero, la arqueóloga María del Mar Espejo y el profesor Ramos, contando con el apoyo del Ayuntamiento de Ardales en las personas de sus sucesivos alcaldes Doña Remedios Palomino y Don Salvador Pendón Muñoz.


SITUACIÓN Y DESARROLLO.-

La cueva de Ardales o de Doña Trinidad Grund se encuentra situada en la Sierra de Alcaparaín, en las estribaciones de la Serrezuela y próxima al pueblo de Ardales del que recibe su nombre actual. Esta sierra forma parte de la cadena montañosa que constituye la Serranía de Ronda, que a su vez se incluye dentro del Sistema Penibético, al sur de España. También se encuentra muy cerca del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes, en la zona conocida con el nombre de El Chorro. La cavidad se desarrolla en materiales carbonatados que afloran entre los pueblos de Ardales y Carratraca.

La boca de la Cueva de Ardales se abre a 565 metros de altitud sobre el nivel del mar, en la falda norte del conocido como Cerro de la Calinoria; el desarrollo topográfico conocido en la actualidad suma en total 1.577 metros, siendo su proyección en planta de 1.394 metros. En relación a la boca de entrada, el punto más bajo se encuentra en las Galerías Blancas a -27,63 metros y el más alto en el Camarín, a +6,68 metros. El desnivel máximo es, por tanto, de 34,31 metros.




En los años 70 del siglo pasado, para acceder a la boca, era habitual dejar aparcado el vehículo a la salida de Carratraca en la carretera que comunica con el vecino pueblo de Ardales (en la foto de arriba); desde allí se cogía una trocha que pasando por el cortijo de La Calinoria nos llevaba hasta la cavidad. Hoy día existe una pista forestal o carril que permite el acceso en coche hasta la misma boca de la cueva; las visitas se efectúan en grupo con un guía, previa reserva.

Cuando se llevó a cabo, allá por 1981, la campaña de limpieza y adecuación de la cueva para las visitas se tomó la decisión de proteger la misma mediante su cierre con una puerta lo suficientemente fuerte que no pudiera ser forzada. La solución no era fácil pues es sabido lo vulnerables que son las cancelas en el campo, en este caso en la boca de una cavidad; se optó finalmente por instalar una puerta acorazada que se podría decir es prácticamente invulnerable. A pesar de eso se ha intentado forzar, pero sin éxito.

La cuestión es (desde mi punto de vista) que la instalación de esa puerta acorazada ha tenido que afectar al ecosistema de la cavidad y en mi opinión en su momento no hubo una actuación equilibrada entre protección y conservación. Y esto sin tener en cuenta otras consideraciones como la estética, pues esa especie de pirámide maya no me ha parecido nunca en ese sentido la mejor solución. La puerta cierra totalmente la entrada de la cavidad; sólo se ha dejado un tubo de unos 20 centímetros en la parte alta de la entrada para la "respiración" de la misma.

Es cierto que las puertas en forma de reja pueden ser vulnerables, pero la instalación de puertas blindadas del tipo "cámara acorazada", que impiden totalmente el intercambio gaseoso con el exterior, puede comprometer y de hecho compromete la conservación de esos lugares subterráneos. La boca de una cavidad es como un pulmón de la misma pues gracias a ella todo el sistema subterráneo respira; si bloqueamos esta respiración podemos producir alteraciones a diferentes niveles que serán responsables de reacciones en cadena entre las cuales el clima representa un papel importante. Según la investigadora Claudine Andrieux: " La instalación de una puerta maciza en la boca de una gruta tiene el efecto de anular una convección forzada permitiendo el establecimiento de una convección libre; cuando se modifica el régimen termodinámico de una cueva, es el conjunto del comportamiento de los factores climáticos subterráneos el que se modifica".

Yo por mi parte añadiría que ese impacto puede ser más notable cuando hablamos de una cueva abierta a las visitas turísticas; aunque también es cierto que ese régimen de visitas está muy controlado en el caso de la cueva de Ardales.




Arriba podemos ver una separata de una publicación de 1964 cuyo autor fue D. Simeón Giménez Reyna, arqueólogo y Comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas de la Ciudad de Málaga y titulada "La cueva de Doña Trinidad en Ardales". La edición corrió  a cargo del Instituto de Prehistoria y Arqueología de la Diputación Provincial de Barcelona. De esta separata es el croquis de la cavidad que podemos debajo de estas líneas y la fotografía de la gran cierva cuyo autor fue el, por aquella fecha, fotógrafo de la Delegación provincial de Excavaciones Arqueológicas E. Ortega. En este trabajo colaboraron el Jefe y Subjefe del Grupo Arqueológico de la O.J.E  Juan Manuel Muñoz Gambero y Antonio Gálvez Pacheco.













domingo, 27 de enero de 2013

Una vida solitaria entre tinieblas. Los Apterigotos



Ofrecer una relación completa de estos insectos apterigotos es una labor que requiere una cierta labor de investigación y cabe la posibilidad de que la lista sea incompleta; es por esto por lo que sólo voy a mencionar aquellas especies de las que tengo datos, datos que reseño aquí y que he podido recoger de diferentes publicaciones como la comunicación presentada por Carmen Bach de Roca, profesora del Departamento de Zoología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Barcelona en el momento de su publicación. Esta comunicación fue presenta en el VI Simposium de Espeleología celebrado en Tarrasa en 1977. También he consultado los trabajos realizados por investigadores como Bruno Condé, Pagés, Alberto Sendra  y Vicente Ortuño y por el equipo del Dr.  Pablo Barranco del Dptº de Biología Aplicada de la Universidad de Almería.

RELACIÓN DE EJEMPLARES HIPOGEOS
RECOLECTADOS EN ESPAÑA.
LISTA DE ESPECIES

A) FAMILIA CAMPODEIDAE (Meinert, 1865)

1.Campodea egena. Bruno Condé 1951. Cueva del Salitre (Barcelona).
2.Campodea majorica interjecta. Bruno Condé 1954. Cueva de las Maravillas (Mallorca)
3.Campodea zuluetai. Silvestri 1932. Cueva de Anes, término municipal de Bellver de Cerdaña (Lérida).
4.Campodea grallesiensis. Alberto Sendra y Bruno Condé. En una cavidad de Valencia.
5.Orcinocampa falcifer. Nuevo género, nueva especie. Bruno Condé 1982. Cueva de Merniosa (Treviso-Santander).
6.Plusiocamapa lucensis. Nueva especie. Alberto Sendra y Bruno Condé 1986. En cuatro cavidades de Alicante.
7.Plusiocampa breuilli. Bruno Condé 1954. Cova dels Regals, término municipal de Santa Eulalia, Ibiza.
8.Plusiocampa lagari. Alberto Sendra y Bruno Condé 1987. Cueva de los Chorros (Río Mundo). Cueva del Farallón (Albacete). Cueva del Agua (Iznallóz, Granada) y cavidades del karst en yesos de Sorbas.
9.Plusiocampa fagei. Bruno Condé 1954. Cova de Can Sión y Cueva de las Maravillas.
10.Plusiocampa povadensis bennite. Subespecie. Bruno Condé 1948. Cueva Cau de la Guilla, término municipal de Begas (Barcelona).
11.Plusiocampa povadensis leoni. Subespecie. Bruno Condé 1951. Bauma dels Encantats, término municipal de Carals (Gerona), y cueva Réoc Blanc (Gerona).
12.Plusiocampa escolai. Nueva especie. Alberto Sendra 1985. Aragón y Cataluña.
13.Plusiocampa españoli. Bruno Condé 1953. Pirineos Occidentales.
14.Plusiocampa coiffaiti. Bruno Condé 1953. Pirineos Occidentales.
15.Plusiocampa cognata. Bruno Condé 1953. Pirineos Centrales
16.Plusiocampa vandeli. Bruno Condé 1953. Pirineos Centrales
17.Plusiocampa drescoi. Bruno Condé 1953. Pirineos Centrales.
18.Plusiocampa bonneti. Alberto Sendra 1985. Karst catalano-oscense.
19.Plusiocampa alhamae. Bruno Condé y Alberto Sendra 1989. Sierra Gorda. Zona(?).
20.Plusiocampa gadorensis. Alberto Sendra 2001. Nueva especie. Sierra de Gádor en Almería: Cueva de la Mudica, Sima Termal, Cueva del Llano de la Montés, Cueva de la Corraliza, Cueva Nueva y Cueva Simarrón II.

B) FAMILIA JAPYGIDAE (Meinert 1865)

1.Homojapyx españoli. Pagés 1950. Descrito por este investigador como Metajapyx españoli, fue pasado con posterioridad al género Homojapyx. Cova de Campanet. Mallorca.
2.Metajapyx moroderi. Silvestri 1950. Fue descrita primitivamente como Japyx moroderi por Silvestri en 1929 en el primer trabajo conocido sobre los Japigidae de España. Cova de las Maravillas de Alcira o Carcagente (Valencia). Cova del Buscarrón (Valencia). Cova de San Juan (Alicante).
3.Monojapyx simplex. Verhoef 1903. Se la describió al principio como perteneciente al género Japyx. En la cueva de la Zarza de San Blas, en Bocariente (Valencia). Cueva Santa, en la isla de Ibiza.
4.Protojapyx major. Grassi 1896. En Bauma dels Encantats. Camprodón (Gerona).
5.Gollumjapyx smeagol. Vicente Ortuño 2006(?), coordinador de la investigación. Universidad de Alcalá. Museo de Ciencias Naturales de Valencia. Extraordinario ejemplar localizado en cavidades de Castellón y Tarragona.
6. Japyx solifugus.Recolectado por mí en la cueva Navarro IV de Málaga en 1978. Aunque sería necesario un estudio más a fondo para su clasificación.

(*) En la foto de arriba, portada del libro "Cincuenta años de obra bioespeleológica", de Frances Español.
 


viernes, 25 de enero de 2013

Una vida solitaria entre tinieblas. Los Apterigotos

LOS INSECTOS. (INSECTA) (IV)


Hace unos años se conocía el descubrimiento de una nueva especie de Japyx localizada en algunas cavidades de las provincias de Tarragona y Castellón; era un extraordinario depredador al que se le dió el nombre de Gollumjapix Smeagol, y cuya foto podemos ver aquí arriba. Sus descubridores escogieron este nombre porque querían dedicar esta especie a algún ser mitológico, no pensando en la mitología romana o griega, muy usadas  ; por eso pensaron en la "mitología contemporánea", en palabras del coordinador de la investigación Vicente Ortuño, y le pusieron este nombre en  honor al personaje Gollum de "El señor de los anillos".

Según los investigadores de la Universidad de Alcalá y del Museo de Ciencias Naturales de Valencia sería, con toda probabilidad, el hexápodo cavernícola de mayor tamaño de la península Ibérica, con hasta tres centímetros de longitud sin contar los dos de las antenas. Es un feroz depredador y, en palabras de Vicente Ortuño, "atrapa a su presa con su única y poderosa pinza, con ella la quiebra y se la lleva a la boca". Según estos investigadores el hecho de que pueda encontrarse en estas cuevas se debe a que la zona caliza de Valencia, Castellón y Tarragona presenta una serie de cavidades que no sufrieron cataclismos y tampoco estuvieron sumergidas.

IDENTIFICACIÓN DE ESPECIES
ORDEN DIPLURA

 A) Tabla de géneros
       -1 Abdomen terminado en dos apéndices filiformes articulados (cercos).
         Longitud 4 mm, color blanco-marfil
        1. Campodea
        -2 Apéndices formando una pinza terminal. Longitud 10 mm
         La pinza puede ser de un color marrón. Color blanco-marfil
         2. Japyx
        -3. Apéndices filiformes articulados(cercos+filamento terminal):
         $ Cuerpo sin escamas. Longitud 4-5 mm
          3. Nicoletia
         & Cuerpo cubierto de escamas. Longitud 10-12 mm y más:
         &.1 Los tres apéndices terminales sensiblemente iguales
         4. Lepisma
         &.2 El filamento central más grande que los cercos laterales
         5. Machilis

Es evidente que lo que le interesa al bioespeleólogo es poder llegar en la clasificación de los cavernícolas al grado de especie y a veces nos encontramos con la necesidad de clasificar  en el grado de subespecie. Pero también es cierto que la clasificación en los Dipluros puede ser muy complicada sin la ayuda de un verdadero especialista en estos insectos cavernícolas y sin el material necesario para ello.

Vamos a ver que en el caso de los Campodeidos un elemento muy importante para clasificar va a ser el número de artejos de las antenas; veamos:

-Lepidocampinae 43 artejos máximo
-Hemicampinae 33 artejos máximo
-Campodeinae 37 artejos máximo

En estudios efectuados para clasificar algunos cavernícolas se ha podido determinar el número de artejos de las muestras capturadas. A modo de interés tenemos:

Plusiocampa dargilani (Moniez) 48 artejos
Plusiocampa remyi (Condé) 52 artejos
Plusiocampa bureschi (Silvestri) 54 artejos
Podocampa simonini 62 artejos

Por otro lado, es importante tener en cuenta la morfología de las uñas de las patas; especialmente es importante en el Plusiocampa.

(*) Arriba: foto del Gollumjapyx smeagol. Publicada en el cultural del periódico El Mundo.

jueves, 24 de enero de 2013

Una vida solitaria entre tienieblas. Los Aperigotos


 LOS INSECTOS (INSECTA) (III)


En la familia Japygidae (Meinert, 1865), el género más conocido es el Japyx. Los Japygidae cavernícolas son poco numerosos; su conocimiento se debe sobre todo a las investigaciones de dos entomólogos, uno francés y otro italiano: J. Pagés y F. Silvestri. Los Japyx presentan un cuerpo muy alargado, con los últimos anillos del abdomen córneos y con una pinza terminal que recuerda el de las forfículas. Carecen de ocelos, presentando un color blanco marfil semitransparente y la extremidad posterior un color castaño. Su longitud varía entre los 10 y los 15 mm. En el caso de los Japyx cavernícolas franceses que han sido bastante estudiados, ninguno de ellos presentan la menor modificación morfológica que pueda atribuirse a la vida cavernícola y la mayoría de ellos salvo alguna excepción como el Metajapyx doderoi han sido capturados también en el dominio endogeo.

Como hemos dicho antes, los Japygidae cavernícolas han sido y son muy poco numerosos hasta la actualidad y esto, a diferencia de los Campodeidos, es posible que se deba a su carácter depredador; estas formas cavernícolas difieren bastante poco de otros representantes de las familias que llevan una vida endógea.

 Japyx solífugus

En Europa se ha señalado la presencia de Japyx en cavidades de la antigua Yugoeslavia, Italia, Francia y España; es decir en la zona norte del Mediterráneo. En estos  países tendríamos los siguientes géneros:

-Metajapyx en la antigua Yugoeslavia, Italia, Francia y España
-Dipljapyx en Italia y Francia
-Protjapyx en Francia y España
-Monojapyx y Homojapyx en España

Todavía hoy resulta difícil, teniendo en cuenta los datos fragmentarios sobre los Japygidae recolectados en estos 4 países y sobre todo sobre la localización de cada especie, explicar el empobrecimiento en el número de estos Japyx que se produce geográficamente desde el Oeste al Este; una explicación puede ser que algunas especies soportan mejor temperaturas relativamente más bajas, pues algunas de ellas como Dipljapyx humberti no pueden ser cavernícolas, por ejemplo en Francia, excepto en muy raras ocasiones porque por debajo de los 10º su ciclo vital se detiene (Pagés, 1967). Esto último puede permitirnos también considerar, para comprender esta distribuición, la influencia de las glaciaciones en el clima de Europa.

Esta discriminación selectiva que parece instalada entre las diferentes especies de Japyx, es lo que llevó en su momento al gran entomólogo francés J. Pagés a considerar como troglófilas aquellas que pueblan el dominio subterráneo; sin embargo este término es demasiado preciso en sus implicaciones biológicas (Racovitza, 1907) y no es sino con mucha dificultad el que pueda adaptarse al caso de los Japygidae cavernícolas. Tal es el caso, por ejemplo, de los Japigydae de Francia;  teniendo en cuenta los conocimientos actuales no podemos considerarlos solamente como endógeos encontrados por casualidad en las cavidades y  por consiguiente asimilados a los trogloxenos.

(*) En la foto de arriba, ejemplar de Japyx capturado por el autor de este blog en 1978 en la cueva Navarro IV de Málaga. Es el único ejemplar de Japyx, que yo sepa, capturado en una cueva en Málaga. Probablemente Japyx solifugus. Foto Manuel Wallace.


miércoles, 23 de enero de 2013

Una vida solitaria entre tinieblas. Los Apterigotos

LOS INSECTOS. (INSECTA) (II)


 Campodea (Foto: autor)

Como ya he venido diciendo en este blog, el gran problema que se me planteó cuando me interesé por estos insectos fue el de su clasificación; aunque estaba  estudiando Biológicas, en el departamento no había claves como para poder clasificar los especímenes que yo pudiera recolectar; desde luego que teníamos una clave que era el Perrier, que en realidad se refería a la fauna francesa pero nos valía para trabajar con las fauna epigea de España. Ahora bien, clasificar invertebrados hipogeos y sobre todo cavernícolas era ya otra cosa. Y además se necesitaba del concurso de verdaderos especialistas.

Ese fue el motivo por el que, como ya he dicho aquí, empecé a colaborar con el Museo de Zoología de Barcelona teniendo la oportunidad de conocer personalmente al profesor Francisco Español y a Olegué Escolá en el IV Congreso Nacional de Espeleología celebrado en Marbella en Octubre de 1976. A partir de entonces se abrió por mi parte una estrecha colaboración con ellos, aunque hay que decir que el G.E.S de Málaga ya estaba colaborando con el Museo. Pero el problema no se resolvió totalmente porque ninguno de los dos eran especialistas en insectos (en este caso en apterigotos) aunque pudimos dar un paso importante.

ORDEN DIPLURA.-  Los dipluros tienen el cuerpo alargado y el abdomen con once segmentos, estando provistos de cercos. Su aparato bucal está hundido y atrofiado; son ciegos. Se dividen en cuatro familias: Procampodeidae, Campodeidae, Projapygidae y Japygidae. De estas cuatro sólo nos interesan los Campodeidae y los Japygidae, puesto que la primera y la tercera apenas si tienen interés bioespeleológico. La mayoría de los dipluros son pequeños y miden menos de  15mm aunque pueden llegar a los 60mm en las regiones tropicales como es en el caso de los Japyx. El último segmento abdominal termina en un par de cercos, no existinedo ningún filamento medio. En el caso de los Japyx estos cercos tienen forma de pinzas. Actualmente se conocen alrededor de 600 especies de Diplura en el mundo. Los dipluros son depredadores aunque sus hábitos no se conocen muy bien.




Familia Campodeidae (Campodeidos).-  Este es el grupo de apterigotos que, junto con los colémbolos, tiene más formas cavernícolas. Los Campodeidos han sido hallados en numerosas cavidades naturales o artificiales, corriendo o desplazándose libremente sobre las capas de arcilla, el guano y las coladas, o buscando refugio bajo las piedras o las oquedades del suelo. Las formas cavernícolas difieren poco de las endógeas y todas ellas son blancas, despigmentadas y anoftalmas, no importa cuál sea su hábitat. A pesar de lo dicho, sí hay alguna diferencia entre las formas cavernícolas y las endógeas aunque no de una manera muy palpable; por ejemplo, las primeras tienen una talla mayor, antenas y cercos más largos, un número de artejos antenales mayor y uñas provistas de crestas bien desarrolladas y estriadas.

Una de las formas más modificadas en este sentido es la conocida como Anisocampa leleupi; esta especie mide 6,5 mm sin los apéndices; las antenas tienen una vez y media la longitud del cuerpo y estan constituídas por 52 artejos; los cercos son tres veces más largos que el cuerpo (Condé, 1962). Por otra parte, hay que decir que esta interpretación se debe extraer de la génesis de estos caracteres, que no está en absoluto ligada al modo de vida cavernícola.

Si pensamos que el alargamiento y estilización de los apéndices se suele ligar a la idea que se tiene del "cavernícola ideal" (Racovitza), tendremos que reconocer que determinados Campodeidos troglobios constituyen el tipo de cavernícola más perfecto que se conoce; y no es que digamos que el alargamiento de la antenas, patas y cercos es exclusivo de las formas cavernícolas, pero tenemos que reconocer que sus resultados son verdaderamente espectaculares en algunos de ellos. Por otro lado hay troglobios muy evolucionados que no difieren sensiblemente de sus parientes endógeos; con todo esto llegamos a la conclusión de que el alargamiento de los apéndices no siempre es un hecho o resultado cavernícola.

La familia Campodeidae comprende diversos géneros, aunque en el caso de España los dos más importantes son el Campodea y el Plusiocampa. El Campodea engloba principalmente endógeos, aunque hay algunas especies de este género que pueden considerarse como troglófilas e incluso troglobias. El Plusiocampa engloba la inmensa mayoría de las formas cavernícolas recolectadas en las cavidades de la región mediterránea, de América del Norte e igualmente de España.