martes, 13 de mayo de 2008

El ecosistema del Medio Subterráneo


Hasta no hace mucho tiempo se pensaba que en las cavernas no podía existir la vida debido a sus muy especiales condiciones; más aún, en la Edad Media, se identificaban las cavernas como un refugio y morada de los genios, dragones, brujas y en general todos los espíritus del mal. El oscurantismo y la superstición eran la tónica general de aquella época. Pero en el siglo XVII y en Carniola, la antigua Yugoeslavia, el barón Johann Weichard Valvasor descubrió en una cueva al célebre Olm, más conocido por su nombre latino Proteus anginus; no sería hasta muchos decenios de años depués cuando se descubriría en una cueva de Adelsberg un increíble cavernícola terrestre, el Leptodirus hohenwarti. Todos estos hechos sirvieron para desmentir la creencia de que en las cavernas no podía existir la vida, y sentó las bases para que los biólogos y zoólogos se interesaran por él. El ecosistema suterráneo viene definido por los siguientes factores:


a) TEMPERATURA. En las zonas medias y profundas de las cavidades, la temperatura permanece estable; la roca posee una escasa conductibilidad calorífica y, cuando no existen corrientes de aire, los cambios debidos a las variaciones climáticas estacionales o diurnas son mínimos. Las cavidades pueden ser calientes o frías según su estructura morfológica, y existe un margen de temperaturas en el cual las condiciones son óptimas para la vida.


b) HUMEDAD. En las cavidades subterráneas existe siempre un elevado índice de humedad en el aire, próximo al nivel de saturación. Es un factor esencial, y en aquellas cavidades que son secas no pueden vivir en absoluto los animales cavernícolas.


c) LUZ. En las cavernas reina una total ausencia de luz. Esto es evidente en las zonas medias y profundas de las mismas. Esto trae consigo dos consecuencias: 1) no hay plantas verdes en una cavidad (sólo en la entrada), y 2) como consecuencia de lo anterior la presencia de animales fitófagos es escasa.


Además de estos tres factores hay otros dos que también son importantes y que son las dureza del agua y el Ph.


Se puede afirmar que una característica del Medio Hipogeo es la "uniformidad de sus condiciones de existencia medioambientales". En aquellas cuevas en las que estas condiciones no se cumplen, la vida animal resulta imposible o cuando menos muy difícil; por eso, en aquellas cavidades que tiene muchas bocas y que como consecuencia de ello presentan fuertes corrientes de aire, la vida troglobia encuentra muchos problemas de supervivencia
(*) Foto de la cueva La Alquibla (Benalmádena). Archivo Angel Muñoz Marín