lunes, 30 de junio de 2008

Atardecer tormentoso


La foto está tomada en Málaga en el mes de Octubre del año 2007. No recuerdo la hora exacta pero sería sobre las siete y media. La luz del sol se refleja sobre densos y negros cúmulos. Foto archivo del autor

sábado, 28 de junio de 2008

Las rocas sedimentarias. Las calizas( 3)




Continuando con el tema de las rocas sedimentarias, vamos a ver un punto que nos interesa mucho a los espeleólogos: los fenómenos de carbonatación.


El anhidrido carbónico (co2) se encuentra siempre en el agua de lluvia; esta se puede considerar como ácido carbónico débil (su ph=6). Este se descompone y esto es lo que le hace químicamente activo. De todos los procesos de carbonatación el más conocido y evidente es el de la disolución de las calizas; las calizas estan constituídas sobre todo por carbonato cálcico y en menor cantidad por carbonato magnésico. El carbonato cálcico es insoluble en agua pura; sin embargo en agua con contenido de anhidrido carbónico se hace soluble. Veamos la reacción química: CO2 + H2O ---> CO3H2; CO3H2 + CO3CA---> (CO3H)2CA. Por eso, las rocas calizas sufren un proceso de disolución que en ciertas regiones dan lugar al paisaje karstico; la cantidad ded anhidrido carbónico disuelto será mayor a mayor presión.


La vegetación también juega un papel muy importante; con sus raíces remueve los materiales que ya han sido meteorizados. Los seres vivos son los responsables de un aumento del CO2 en el agua y, por otra parte, el agua de lluvia recoge los ácidos húmicos y se hace por tanto más activa. Por otro lado hay una íntima relación entre el clima y la meteorización; al fin y a la postre los resultados de la meteorización dependen de dos factores: tipo de roca y clima de la región; dos rocas iguales sometidas a climas distintos dan lugar a productos de la meteorización distintos; dos rocas distintas en igual clima, dan igualmente distintos productos.



El llamado "esquema de Peltier" trata de relacionar el clima con la meteorización; este esquema es el más acertado. Se supone en este esquema que toda la meteorización física es causada por la "cuña de hielo"; los demás factores se van a despreciar. Se supone igualmente que la acción del agua es función sólo de la cantidad de precipitación anual.



(*) Arriba: dibujo de la etapa final en la formación de un sistema subterráneo. Ernst Bauer "La espeleología". Editorial Noguer S.A.



jueves, 26 de junio de 2008

Las rocas sedimentarias. Las calizas (2)


Las rocas sedimentarias se forman en la naturaleza a partir de una serie de procesos en rocas preexistentes de cualquier tipo. Pueden venir de una roca ígnea, metamórfica, etc. Pero para que se forme una roca sedimentaria verdadera tienen que mediar los procesos siguientes: METEORIZACIÓN ----> TRANSPORTE---> SEDIMENTACIÓN ---> DIAGÉNESIS.



Para que el sedimento pase a roca sedimentaria hace falta la diagénesis; a veces el transporte puede ser muy corto, la meteorización muy pequeña, la diagénesis puede serlo igualmente, pero tienen que existir todos los procesos. Existe el caso de la roca que se forma por meteorización pero sin transporte ni sedimentación; si se transporta parcialmente queda un residuo: roca residual. Este matarial sería el suelo, que queda como material residual.



Podríamos definir la meteorización como el ajuste de las rocas a las condiciones químicas y físicas de la superficie de la tierra; la roca ígena se ha solidificado a cierta presión y temperatura en profundidad; las rocas plutónicas no estan adaptadas a las temperaturas de la superficie terrestre. Los materiales de las rocas estan sometidos a unas condiciones químicas diferentes y se tendrán que adpatar a la superficie terrestre; esto es la meteorización, que podrá ser de dos formas: a) mecánica o física y b) química.



La meteorización mecánica se traduce en una rotura de la roca en partículas cada vez más pequeñas, pero sin que cambie su estructura química. Es un proceso de desintegración. La meteorización química tiene como resultado la alteración de la composición química o la estructura de los constituyentes de las rocas; aparecen nuevos minerales. Es un fenómeno de descomposición, y aunque estas diferencias sean tan evidentes hay que tener en cuenta: a) un mismo agente puede actuar tanto mecánica como químicamente; b) la meteorización mecánica es una vía que favorece la meteorización química; c) en ciertos casos una meteorización química puede tener como efecto secundario una meteorización mecánica. Al transformarse una roca en otra roca, si aumenta el volumen del mineral puede fracturarse la roca e intervenir la química.



Hasta este momento hemos visto que una roca se puede meteorizar químicamente, físicamente o de las dos maneras; la roca compacta pasa a no serlo y, por lo tanto, se hace transportable. El transporte es llevado a cabo por 4 agentes fundamentales: 1) gravedad (responsable de los demás transportes y per se); 2) el viento; 3) solución coloidal y 4) solución iónica.




(*) El pico de La Torrecilla (1919 m) en la Sierra de Las Nieves. En primer plano se puede ver un ejemplar de sabina. Foto archivo del autor. Año 2007

lunes, 23 de junio de 2008

Las rocas sedimentarias. Las calizas (1)


Antes de entrar de lleno en la climática de cavidades vamos a hablar del mundo donde se desarrollan los procesos de formación de las mismas: las rocas sedimentarias y, más concretamente, las calizas.

En mis inicios espeleológicos no conocía en absoluto las expresiones como calizas, dolomías, karst, dolina, polje, etc. Sí es cierto que me había llamado la atención cuando, al subir desde San Pedro Alcántara a Ronda por esa increíble carretera, más o menos a la mitad del recorrido la morfología del terreno cambiaba de una manera brusca y se entraba en un mundo de montañas grises, bastante desnudas de vegetación. El contraste era tremendo y además lo increíble era que se podía ver claramente, como si se hubiera trazado con un tiralíneas, el contacto entre los dos tipos de materiales que formaban y forman esas montañas por donde discurría la carretera. Claro que yo no sabía que las primeras rocas eran peridotitas y las segundas, calizas.



Mis primeros profesores en esta materia los encontré en el grupo de espeleología de la O.J.E en la calle Tejón y Rodriguez de Málaga donde me inicié en este deporte o deporte-ciencia: Federico Ramírez Trillo y Jose Antonio Berrocal. Después, al empezar Biológicas en la Facultad de Ciencias de Málaga, me metí más de lleno en esta materia. Ya he hablado de la asignatura de Geología General de Segundo y de lo que me hizo sufrir el catedrático del Departamento de Geología para aprobarla; pero también diré que tengo muy buenos recuerdos de D. Francisco Carrasco Cantos, profesor titular del departamento y que luego sería uno de los directores de los trabajos de investigación en la cueva de Nerja.


Tengo que decir que siempre tuve, durante mis años de estudios en la Facultad de Ciencias, la ayuda del Departamento de Geología, de todos sus profesores; en el año 1979, y a raíz de unos premios de investigación convocados por el Gobierno Civil de Málaga y el Patronato de la Cueva de Nerja, el G.E.S de Málaga participó en el relacionado con la cueva de Nerja, consiguiendo el Primer Premio, premio que le fué entregado al equipo que había participado en los trabajos, de manos del Gobernador Civil de entonces. Yo quise presentar ese trabajo, o mejor la parte en la que había colaborado (Bioespeleología y Climatología) en la clase de la asignatura de Geología, y no tuve ningún problema para ello. Y lo que son las cosas: quizás por lo novedoso del tema acudieron muchos compañeros que no eran de mi curso e incluso que no eran de Biológicas. Para muchos fué el primer contacto con la espeleología o más concretamente con la Bioespeleología.
(*) La Sierra de Líbar vista desde la estación de ferrocarril de Montejaque-Benaoján en el oeste de la Serranía de Ronda (Málaga). Foto archivo del autor. Año 2004